Los datos oficiales de la Seguridad Social referidos al año 2011 -reflejados en el último Informe Económico-Financiero- arrojan una conclusión descorazonadora. Al menos, el 75% de los afiliados ocupados está obligado a jubilarse a los 67 años. Es decir, dos años más tarde que hasta ahora.
El porcentaje es claramente superior a la cifra que estimaron hace unos días el Gobierno y los sindicatos -el 50%- en aras de dulcificar el acuerdo ante la opinión pública, pero lo cierto es que la realidad es muy distinta. Los datos del sistema público de protección social muestran, en concreto, con cifras de 2011, que el 75,71% de los afiliados ocupados ha nacido antes de 1960, año que marca la frontera entre los que se jubilarán a los 65 años y los que lo harán dos años más tarde de manera obligatoria. Como se sabe, el periodo transitorio para que entre en vigor la nueva norma ha quedado fijada en el año 2027. A partir de ese año, todos los trabajadores estarán obligados a pasar a la situación de retiro dos años más tarde que ahora.
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