Todas las empresas necesitan adquirir inmovilizado. Para desarrollar la mayoría de actividades, es necesario contar con bienes materiales o inmateriales para desarrollar su actividad. Desde la adquisición de un dominio en internet para colocar nuestra página web, a los equipos informáticos, vehículos o maquinaria si nos dedicamos a sectores más industrializados. En todas estas adquisiciones, podemos optar por tres fórmulas de adquisición de inmovilizado como son la compra, el leasing o el renting, fórmulas que tienen sus ventajas e inconvenientes.
El análisis de compra de un inmovilizado debe realizarse siempre en función de la propia casuística financiera de nuestra empresa, un análisis económico y fiscal de cada compra y por supuesto, las necesidades de uso que vamos a tener en el tiempo. Veamos varios ejemplos para diferenciar cada situación.
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