La Seguridad Social revive la alerta roja de 2003, cuando la proporción de cotizantes por pensionista amenazaba inviabilidad y planteó la necesidad de reformar el Sistema; solo que ahora sucede en medio de la anemia económica más larga, severa e incierta de los últimos tiempos.
El dato del peor enero de la crisis arroja una pérdida de 283.684 ocupados (1,65% en un mes) y rebaja a 16.946.237 la cifra de cotizantes, cuando sólo los beneficiarios de pensiones contributivas ascienden a 8.871.435. Rota la barrera de los 17 millones, cada pensionista se sostiene con la aportación de 2,42 afiliados. Mientras, el desempleo no deja de crecer. Ayer, el Ministerio informaba de que en el primer mes del año se habían registrado en las oficinas del antiguo Inem un total de 177.470 nuevos parados.
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