Un tribunal sostiene que las firmas, si no cuentan con protocolos para evitar el acoso sexual en el trabajo, son responsables aunque desconozcan la situación.
Evitar que se produzcan situaciones de acoso sexual o por razón de sexo en el entorno laboral es una obligación que los empresarios deben asumir e interiorizar. La Justicia está castigando a aquellas compañías que no arbitran los procedimientos específicos para su prevención y para dar cauce a las denuncias o reclamaciones de quienes puedan estar padeciendo en el trabajo una situación de acoso sexual.
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