No sé si ustedes estarán de acuerdo, pero, a veces, tengo la sensación de que, para muchos analistas, observadores o expertos económicos la única reforma que necesita España es la del mercado de trabajo. Como si moviendo esa pieza se arreglasen todos los problemas.
Es más, con frecuencia, este debate oculta la multitud de hechos que diariamente ponen de manifiesto que hay otros muchos factores que no funcionan y que sólo salen a la luz con las denuncias de las organizaciones de consumidores o gracias a los temporales, que algo bueno han de tener.
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